El cuarto de baño, que antaño fue un lugar ajeno al diseño y exento de decoración, ahora goza de la misma importancia estética que otras estancias de la vivienda. En este proyecto, masmir contempla el espacio como un templo a la dedicación personal.

 

Con el objetivo de conjugar un espacio elegante y funcional, masmir ha revestido la estancia de materiales nobles y bañado el espacio con luz neutra. Ha empleado mármoles y maderas que perdurarán frente a las inclemencias propias de zonas húmedas y ha diseñado numerosas zonas de almacenaje de líneas puras que perdurarán en el tiempo. 

Güell

Residential

2016